
Peligro en las profundidades: La guía de Bob Collins para prácticas de buceo seguras
En el B-Log de este mes, Bob Collins, amigo de DOXA, habla de su vida bajo la superficie, incluyendo una carrera en el ejército y la enseñanza de habilidades de buceo en todo el mundo, asegurándose siempre de que se cumplan rigurosas medidas de seguridad...
El viaje de Bob Collins al mundo submarino comenzó en 1969, una época en la que el buceo estaba menos regulado que hoy, y la importancia de las cualificaciones y certificaciones no era tan reconocida. De hecho, fue durante una inmersión no certificada, en el instituto, cuando su vida dio un giro fundamental tras el trágico ahogamiento de un amigo, lo que puso de manifiesto la necesidad crítica de una formación y certificación adecuadas. Este acontecimiento impulsó a Bob a obtener su certificación PADI, marcando el comienzo de un compromiso de por vida con la seguridad y la educación en el buceo.

Diarios de DOXA
En este tema de seguridad subacuática, para Bob Collins la elección del reloj de buceo es tan crítica como cualquier otra pieza de su equipo de buceo. Central a esto es su amor perdurable por DOXA, relojes que lo han acompañado a través de innumerables inmersiones. La afinidad de Bob por DOXA comenzó durante su primer despliegue con la Marina en 1970, donde, al enfrentarse a las opciones habituales de relojes de buceo, deseaba algo más distintivo. Vio un DOXA SUB 300 Professional durante un viaje de R&R a Garmisch, Alemania, y fue este reloj, que lamentablemente perdió durante una inmersión de recuperación de un avión frente a la costa de Grecia en 1971, lo que marcó el comienzo de una afinidad de por vida. A lo largo de los años, Bob ha sido propietario de varias piezas DOXA, desde Divingstars y SUB 600T's hasta una edición limitada SUB 1200T NUMA, un SUB 300T Professional y una edición Clive Cussler.
Los 5 Aspectos de Seguridad Más Importantes al Bucear:
El servicio militar de Bob, tanto en el Ejército como en la Marina de los EE. UU., no solo agudizó su disciplina, sino que también le proporcionó experiencias de buceo únicas en todo el mundo. Después de retirarse del servicio activo, Bob pasó a la enseñanza, inicialmente como instructor PADI a tiempo parcial, antes de sumergirse por completo en el puesto al mudarse a Florida a mediados de los 90. Sus credenciales se expandieron para incluir el de Instructor Maestro para la agencia NASE (National Academy of Scuba Educators), SSI (Scuba Schools International) en 2010, SDI (Scuba Diving International, parte de International Training) en 2012, y finalmente se convirtió en Director de Curso e IT (Instructor Trainer) de SDI en 2014. Su influencia en la industria del buceo fue reconocida en 2021 cuando se le otorgó el estatus de Embajador para SDI International Training, y en 2022, añadió el de Formador de Directores de Curso de NAUI (National Association of Underwater Instructors) a sus responsabilidades con Divers Supply.
Bob enfatiza la importancia primordial de la seguridad en el buceo, destilada en cinco aspectos críticos:
Obtener formación profesional: “El buceo no es una actividad que deba tomarse a la ligera o sin la instrucción adecuada. No puedo enfatizar lo suficiente la importancia de la formación profesional y la certificación para comprender los riesgos y cómo mitigarlos eficazmente.”
Sea dueño de su equipo de buceo: "El equipo de buceo personal garantiza familiaridad y fiabilidad. Siempre advierto a los buceadores sobre los inconvenientes de utilizar equipos anticuados o mal mantenidos, que pueden comprometer la seguridad."
Bucee dentro de sus límites: "Una piedra angular de la seguridad en el buceo es conocer sus límites y respetarlos, independientemente de la presión de los compañeros o de las capacidades percibidas de su compañero de buceo."
Revisiones de seguridad previas a la inmersión con el compañero: "Cada inmersión debe comenzar con una exhaustiva comprobación de seguridad de su equipo y el de su compañero. Esta práctica asegura que todo el equipo funcione correctamente y puede prevenir accidentes."
Confíe en sus instintos: “Si una situación de buceo no le parece correcta, es esencial decirlo. Siempre es mejor pecar de precavido y no dejarse influir por el consenso del grupo.”

Ideas de las Profundidades
La experiencia más desgarradora de Bob fue el rescate de un buceador en apuros a una profundidad de 120 pies (35 metros) en 240 pies (70 metros) de agua. Este incidente resaltó la importancia de la vigilancia, el pensamiento rápido y, lo más importante, adherirse a la propia formación. El lema de Bob, "Espera lo inesperado", le sirvió bien durante este momento crítico, permitiéndole salvar una vida y ser honrado posteriormente con el premio Navy Eagle por salvamento.
El error más común que Bob observa entre los buceadores inexpertos es la negligencia en refrescar sus habilidades y conocimientos, especialmente después de un período significativo sin bucear. Este descuido puede llevar a accidentes evitables y situaciones de riesgo.
Qué hacer y qué no hacer:
SÍ, obtenga formación profesional. NO bucee más allá de sus cualificaciones.
SÍ, invierta en su equipo de buceo. NO comprometa la seguridad con equipo anticuado.
SÍ, bucee dentro de sus límites de entrenamiento. NO exceda su zona de confort.
SÍ, realice comprobaciones de seguridad previas a la inmersión. NO pase por alto los problemas del equipo.
SÍ, señale "NO" si no está seguro. NO continúe con dudas.

Las contribuciones de Bob Collins a la seguridad y educación en el buceo son invaluables. Sus experiencias, conocimientos y compromiso inquebrantable con las prácticas de buceo responsables sirven como un faro tanto para buceadores nuevos como experimentados. Al encarnar los principios de preparación, precaución y respeto por el océano, el legado de Bob continúa inspirando a una comunidad de buceo más segura. La pasión de Bob por DOXA se entrelaza con hitos personales, como la lectura de los libros de Cussler durante su estancia en la Antártida en 1987-88, lo que solo profundizó su conexión con la marca. Actualmente, tiene la vista puesta en el 200 Sharkhunter. Para Bob, llevar su DOXA no es solo un guiño a la funcionalidad, sino una expresión de identidad y un vínculo con una comunidad de buceadores que valoran la precisión, la durabilidad y una historia compartida de exploración submarina.

Bob Collins buceando en Florida con su 300T Professional




